viernes, 17 de mayo de 2013

Lo decíamos ayer...

COMENTARIO: Lo decíamos ayer. Una combinación de corrupción política y una suma de negligencias operacionales podían poner en peligro a la Campaña Antártica. Lamentablemente, la realidad nos ha dado la razón. Nuestras advertencias fueron desoídas. En consecuencia, no se han completado, en tiempo y forma ni a un costo razonable, las tareas habituales de relevo y de apoyo logístico. En otras palabras: se ha dificultado el mantenimiento de nuestra presencia en el Continente Blanco, una que lleva más de 100 años.
 
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martes, 2 de abril de 2013

Lo que debemos recordar de la Gesta de Malvinas

Artículo publicado en la edición impresa y digital del Diario Uno del 02 Abr 13.

 


Por Emilio Luis Magnaghi *

 

Muchas veces me he preguntado, como argentino, por qué conmemorar el 2 de abril ¿Acaso no se trata de una derrota? Para colmo de males de una guerra impulsada por un gobierno ilegitimo y dictatorial. Pero -todos los años me ocurre lo mismo-, algo en mi interior me dice que pese a todo hay algo que rescatar.

Vienen a mi memoria, por ejemplo, las imágenes de la “Operación Rosario”, que fue una incursión de comandos, perfectamente coordinada y ejecutada, para la recuperación de nuestras islas. Después vinieron esos 74 días -de la guerra de gloria e infortunio-, en los cuales asistimos azorados al hundimiento del crucero “Grl Belgrano”, a los ataques rasantes de nuestra aviación, a los duelos de artillería, a los combates nocturnos de las tropas de infantería por las alturas que rodean a Puerto Argentino.

domingo, 31 de marzo de 2013

!Argentinos a las cosas! El mensaje de Francisco

Publicado en la edición impresa del Diario Uno del 31 Mar 13.
 
Por Emilio L. MAGNAGHI (*)
 

José Ortega y Gasset, en 1939, en una conferencia en la Universidad de La Plata, nos decía: “¡Argentinos a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismo. No presumen ustedes el brinco magnífico que daría este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente a abrirse el pecho a las cosas…”.

La elección de Francisco al frente de la Iglesia Católica tiene mucho que ver con la esperanza y el resurgimiento de valores. Está ejerciendo el poder de una manera distinta, desde la humildad, el respeto, la dignidad y la honradez. El Papa ha empezado a usar al Vaticano más como una enorme vidriera desde donde se puede mostrar, que como una tribuna para hablar. Él sabe, como nadie, que el lenguaje de los gestos es más poderoso que la palabra. Como sacerdote jesuita ha aprendido la importancia del mensaje gestual; sabe que hay un gesto que tiene más de dos mil años de vigencia.